Biblioteca Nacional (1962)

Testa, Clorindo; Bullrich, Francisco; Cazzaniga, Alicia

Agüero 2502

Palermo, Buenos Aires

Conservación

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Obra

Biblioteca Nacional de la República Argentina

Descripción

La Biblioteca Nacional fue construida a partir de un proyecto de los arquitectos Bullrich, Cazzaniga y Testa, quienes obtuvieron el primer premio en el concurso de carácter nacional, organizado por la Sociedad Central de Arquitectos (SCA) en 1961. Su construcción, por motivos presupuestarios, se demoro 30 años, por lo que se inauguró recién en 1992.
El edificio es un gran ejemplo a nivel internacional de la denominada corriente brutalista, movimiento arquitectónico que tiene su origen en Europa hacia 1950, y que a partir de obras de Le Corbusier, como el Convento de la Tourette, la iglesia de Ronchamp y los edificios gubernamentales de Chandigarh (La India), se difundió ampliamente. El Brutalismo, se caracterizó por privilegiar y modelar formas y estructuras en hormigón armado, dejando a la vista las texturas del material. El tratamiento escultórico-plástico de las piezas constitutivas de la obra generó edificios de gran presencia y un alto valor estético.
La idea básica de este proyecto consistió en elevar las salas de lectura en un gran volumen, concebido como mirador urbano, y enterrar los depósitos de libros, facilitando su futura expansión. Una amplia planta baja libre oficia de plaza de acceso y actúa como terraza hacia el parque circundante, el puerto y el Río de la Plata. El volumen de las salas de lectura "flota" literalmente en el espacio y refiere a ciertos ideales de la modernidad: plantas libres, espacios continuos y gran transparencia. Dicho volumen se apoya en cuatro monumentales pilares o “patas” que alojan las escaleras, los ascensores y otros servicios.
Estos cuatro núcleos, más las estructuras "colgantes" establecen, en palabras de los proyectistas, una analogía con un árbol, símbolo de crecimiento y elevación del hombre a partir del acceso pleno al saber.
Tal vez la mayor contribución de los proyectistas haya sido el emplazamiento del edificio, el cual se eleva sobre la misma plaza, constituyendo un hito urbano y asegurando una relación directa con el espacio verde, la barranca y la diversidad botánica de los alrededores. Es importante señalar que en este sitio se encontraba el Palacio Unzué, demolido en 1958, que fue la residencia que habitaron Juan Domingo Perón y su esposa, Eva Duarte, durante la presidencia de éste (1946-1955). En la barranca, por debajo del edificio de la Biblioteca, una escultura que representa a Eva Perón, recuerda este hecho.
Los interiores de la biblioteca ofrecen, además, un tratamiento cuasi escenográfico de la luz natural. Los autores se valieron de la distribución meditada de grandes óculos y perforaciones en el hormigón, para dotar a cada espacio de un carácter protagónico, que subyuga a quien los recorre por el tratamiento de los claroscuros.
El edificio en sí ofrece, desde los subsuelos a la terraza, un recorrido arquitectónico cargado de formas y elementos de alta plasticidad, que le dan un carácter netamente escultórico. En este recorrido se pueden observar y comprender las escalas y resoluciones morfológicas y funcionales de esta gran obra. Las primeras impresiones que se obtienen están relacionadas con la escala monumental de cada pieza constitutiva, como si cada parte tuviera un discurso morfológico propio destinado a acaparar las miradas en distintas direcciones.
Es destacable su expresividad y contundencia lograda mediante una materialidad de gran honestidad que muestra un hormigón armado desnudo de ornamentos, con las marcas de sus encofrados a la vista, llevando a límites técnicos y estéticos, uno de los materiales emblemáticos del movimiento moderno.
El proyecto original contemplaba unos parasoles metálicos perimetrales en los niveles superiores que nunca se construyeron. Ellos hubieran regulado mejor las vistas y la incidencia del sol sobre las salas de lectura en ciertos horarios, además de terminar de conformar morfológicamente la obra. Clorindo Testa siempre insistió en su importancia.

Ubicación

Tips

Observar la obra desde la avenida del Libertador para apreciar una vista privilegiada de la misma. Los parques y la arquitectura de la zona constituyen uno de los lugares más atractivos de la ciudad, con gran cantidad de ejemplos a visitar. En la misma manzana, sobre la avenida Las Heras, puede visitarse el lúdico y colorido Museo del libro y de la Lengua, que diseñaron C. Testa y F. Bullrich en 2007.

Créditos

Textos: Domínguez, Fernando; Marcos, Martin / Imágenes: Corral, Pablo; Palmadessa, Ricardo; Revista SCA

Cercanos

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